No hay corazón sin miseria,
abarca noches de lágrimas verdes
en agrios terremotos de cielo y rayo
sin poder hacer nada.
No hay miseria con dolor,
sucedáneos de carne en salsa de caracol,
intentarás dar marcha atrás, idiota,
sin que puedas hacer nada.
No hay dolor sin sonrisa,
similitud de alegría de un futuro que vendrá
mientras esperas silente el otoño,
entonces ya nada podrás hacer.
No hay sonrisa con amor,
idealizar un mundo intelectual
de verdades a medias mentiras
con tus acciones a realizar.
No hay amor sin corazón,
somos máquinas de terco engranaje,
creamos sentimientos de órganos lentos,
aceleran y no entendemos el tiempo.
Descubre más desde Narradonia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
